Hace mucho tiempo recibí una hermosa carta en un sobre enorme. La carta terminaba con esta transcripción.
Puentes
Yo dibujo puentes
para que me encuentres:
Un puente de tela
con mis acuarelas...
Un puente colgante
con tiza brillante...
Puentes de madera
con lápiz de cera...
Puentes levadizos,
plateados, cobrizos...
Puentes irrompibles,
de piedra, invisibles...
Y tú... ¡Quién creyera!
¡No los ves siquiera!
Hago cien, diez, uno...
¡No cruzas ninguno!
Más... como te quiero...
dibujo y espero.
¡Bellos, bellos puentes
para que me encuentres!.
Extraído de un libro de cuentos de
Elsa Isabel Boremann
